CONTRAINDICACIONES:
1) MADRE HIV POSITIVA
2) MADRE CON EL VIRUS DE LA LEUCEMIA HUMANA
3) GALACTOSEMIA EN EL LACTANTE
CONTRAINDICACIONES DE LACTANCIA MADRE EN TRATAMIENTO CON:
1) QUIMIOTERAPIA PARA CANCER
2) BROMOCRIPTINA POR PROLACTINOMA
3) CONSUMO DE DROGAS COMO COCAINA, MARIHUANA
CIRCUNSTANCIAS QUE REQUIEREN INDIVIDUALIZACION
1) MADRE CON HEPATITIS C : se contraindica la lactancia materna si la hepatitis C se encuentra activa.
1) MADRE CON CITOMEGALOVIRUS : se contraindica si el bebe es prematuro, ya que en el recién nacido a termino es asintomático.
3) MADRE CON HERPES SIMPLE : solo se contraindica si tiene lesiones del herpes en los pezones.
4) MADRE CON SIFILIS sobre todo si las lesiones son en pezones.
5) TUBERCULOSIS ACTIVA
6) BRUCELOSIS ACTIVA
7) ENFERMEDAD DE CHAGAS ACTIVA
8)CANCER DE MAMA
9) SEPSIS MATERNA
HABITOS MATERNOS QUE NO CONTRAIDICAN LA LACTANCIA PERO DEBEN DE REDUCIRSE
1) ALCOHOLISMO
2) TABAQUISMO
3)CONSUMO DE CAFEINA EN EXCESO
FALSAS CONTRAINDICACIONES DE LA LACTANCIA MATERNA
1) INFECCIONES COMUNES como gripe y diarrea, solo debe la madre lavarse las manos frecuentemente para evitar el contagio.
2)HEPATITIS B EN LA MADRE, se le aplica inmunoglobulina antihepatitis B antes de las primeras 24 hrs de vida del recién nacido y puede dar seno materno.
3) Diabetes, hipertensión materna., se ajustan medicación para que sean compatibles con la lactancia materna.
en este enlace se puede checar la compatibilidad de la lactancia materna con los medicamentos indicados a la madre:
www.e-lactancia.org
bibliografía: lactancia materna , guía para profesionales, asociación española de pediatría, monografías 2004.
Hola! felicidades por su bebe, este Blog es dedicado para ustedes las nuevas mamas ó quienes se interesen en la lactancia materna, los invito que cheques todas las entradas del archivo del blog que están a la derecha...
viernes, 16 de septiembre de 2011
sábado, 13 de agosto de 2011
lactancia materna y banco de leche
sábado, 21 de mayo de 2011
lactancia materna, extraccion y almacenamiento
En este video se observa la forma de alimentar al bebe con vaso, asi como masajes para la extraccion de leche materna, la cual en el refrigerador dura 8-12 hrs y congelada dura un mes, hay que recalentar en baño maria con agua tibia a fuego lento, usar recipientes de plastico, ya que usar recipientes de vidrio para la leche materna los anticuerpos de la leche se pegan en el vidrio
lunes, 9 de mayo de 2011
DOLOR EN PEZONES AL DAR PECHO parte 1
La lactancia no debe doler. Si la madre sufre dolor en los pezones, el primer paso consiste en identificar la causa. Parece ser mas frecuente que ocurra en las primeras semanas posparto, aunque también puede ocurrir tras tiempo de haber iniciado la lactancia. Precisa de una intervención rápida y adecuada porque puede ser un motivo de destete precoz Todas las descritas, son causas tratables del amamantamiento doloroso:
A) Grietas u otras lesiones derivadas de la posición y colocación al pecho del bebe es la más frecuente, sobre todo las primeras semanas de la lactancia
B) También debe evaluarse la succión del bebe, descartando la existencia del síndrome de confusión tetina-pezón, la lengua o frenillo corto (anquiloglosia), un reflejo hipertónico en lengua o mandíbulas o micrognatia
C) Embarazo en curso, el aumento de sensibilidad en los pezones es a menudo el primer síntoma en los cambios hormonales derivados del embarazo.
D) Procesos inflamatorios o/y dermatológicos: eczema, dermatitis de origen alérgico, psoriasis, ...
E) Procesos circulatorios o de isquemia transitoria en los pezones (síndrome Raynaud): provocan dolor, más cambio de coloración propia del pezón, de forma bifásica o trifásica (blanco-azul-morado). Está asociado a cambios de temperatura y situaciones vasoconstrictoras.
F) Procesos infecciosos en los pezones. De origen bacteriano, micótico
o mixto. En estos casos puede estar indicado un tratamiento médico, y
deben evaluarse a la madre y al bebé.
1.A.-PROBLEMAS DERIVADOS POSICIÓN: GRIETAS, GRIETAS INFECTADAS. MÚLTIPLES.
Ø El tipo de lesiones puede dar una pista del origen de las mismas.
§ Si las grietas están en la base del pezón con el dolor en el mismo durante toda la toma, sobre todo al principio, y al final puede aparece blanco o con una raya después de mamar, el bebé está apretando con las mandíbulas en la base del mismo. Hay que afianzar al bebé porque puede estar escasamente sujeto por la mamá o ser fruto de una experiencia de parto difícil o de problemas neurológicos(hiperactivo).
§ Si las grietas y dolor aparecen desde la punta del pezón con lesiones verticales en el mismo y además se acompaña de chasquidos al mamar, hay que observar al tirar del labio inferior del bebé si se vé la lengua de éste, sino es así habrá que descartar en él un frenillo corto lingüal, lengua corta u otros problemas neurológicos más infrecuentes.
§ Si las grietas y dolor aparecen en la parte superior del pezón con lesiones horizontales en el mismo, podemos estar ante un agarre débil por parte de un bebé prematuro o aquel que sufre de síndrome confusional por introducción temprana de tetinas.
§ Si las lesiones y dolor abarcan todo el pezón, debemos descartar una mala posición o colocación y una infección de lesiones iniciales, ésta se puede acompañar de grietas con restos exudado, erosiones, eritema, inflamación,...
martes, 29 de marzo de 2011
TABLAS DE PESO Y TALLA EN NIÑOS AMAMANTADOS
En estas tablas se muestran el incremento en peso y talla que deben de presentar los bebes alimentados con seno materno exclusivo
se consideran diferentes a las tablas de bebes alimentados con leche de vaca , ya que la leche materna disminuye la posibilidad de obesidad infantil
| Edad del bebe | Incremento de peso | |
| 0-4 meses | 155 - 241 gramos x semana | |
| 4-6 meses | 92 - 126 gramos x semana | |
| 6-12 meses | 50 - 80 gramos x semana |
| Edad del bebe | incremento de talla | incremento de circunferencia cefalica |
| 0-6 meses | 2.5 cm x mes | 1.27 cm x mes |
| 6-12 meses | 1.27 cm x mes | 64 mm x mes |
se consideran diferentes a las tablas de bebes alimentados con leche de vaca , ya que la leche materna disminuye la posibilidad de obesidad infantil
mitos de lactancia materna
Mito 1: Amamantar frecuentemente al niño reduce la producción de leche, produce un reflejo de eyección débil y el fracaso de la lactancia
Realidad: La cantidad de leche que una madre produce llega a su punto óptimo cuando se le permite al niño sano amamantar tantas veces como lo necesite. El reflejo de eyección de la leche opera más fuertemente en presencia de un buen suministro de leche, que normalmente ocurre cuando se alimenta al niño a demanda, es decir, sin imponer horarios.
Mito 2: Una madre necesita amamantar únicamente de cuatro a seis veces cada 24 horas para mantener una buena cantidad de leche.
Realidad: Los estudios científicos demuestran que cuando una madre amamanta frecuentemente desde que nace el niño, con un promedio de 9,9 veces cada 24 horas durante los primeros 15 días, su producción de leche es mayor, el niño aumenta mejor de peso y la madre amamantará durante un período de tiempo más largo. La producción de la leche ha demostrado estar relacionada con la frecuencia de las tomas. La cantidad de leche empieza a disminuir cuando las tomas son poco frecuentes o restringidas. No hay que olvidar que muchos bebés recién nacidos comen cada hora y media o cada dos horas, lo cual es normal y frecuente.
Mito 3: Los niños obtienen toda la leche que necesitan durante los primeros cinco a diez minutos de mamar.
Realidad: Aunque muchos bebés mayorcitos pueden tomar la mayor parte de su leche en los primeros cinco a diez minutos, esto no es generalizable a todos los niños. Los recién nacidos, que apenas están aprendiendo a mamar, no siempre son tan eficientes al pecho y a menudo requieren mucho más tiempo para comer. Poder mamar también depende del reflejo de bajada de la leche materna . Aunque a muchas madres les baja la leche casi inmediatamente, a otras no les sucede igual. En algunas mujeres, la bajada de la leche es escalonada, tiene lugar varias veces durante una sola toma. En vez de adivinar, es mejor permitir que el niño mame hasta que muestre señales de satisfacción, tales como soltarse él solo o tener los brazos y las manos relajados.
Mito 4: Las madres lactantes deben espaciar las tomas para que puedan llenársele los pechos.
Realidad: Cada pareja madre/hijo es única y diferente. El cuerpo de una madre lactante siempre está produciendo leche. Sus senos funcionan en parte como "depósitos de reserva", algunos con mayor capacidad que otros. Cuanto más vacío esté el pecho, más rápido trabajará el cuerpo para reabastecerlo. Cuanto más lleno esté el pecho, más lenta será la producción de leche. Si una madre espera sistemáticamente a que se le "llenen" los pechos antes de amamantar, su cuerpo puede recibir el mensaje de que está produciendo demasiada leche y, por tanto, reducir la producción.
Mito 5: A las ocho semanas de edad el niño sólo necesita entre seis y ocho tomas de leche materna; a los tres meses sólo requiere de cinco a seis tomas; y a los seis meses, no más de cuatro o cinco tomas al día.
Realidad: La frecuencia de las tomas del niño alimentado al pecho varía de acuerdo con varios factores: la producción de leche de la madre y su capacidad de almacenamiento (las madres con más pecho en general tienen mayor capacidad de almacenamiento), así como con las necesidades de crecimiento del niño. Los días en que se producen picos de crecimiento (días de mayor frecuencia) o el pequeño está enfermo, pueden cambiar temporalmente los patrones alimenticios del bebé. Es importante tener en cuenta que el consumo calórico del niño aumenta al final de la toma, así que imponer límites arbitrarios sobre la frecuencia o duración de las tomas puede desembocar en un consumo demasiado bajo de calorías por parte del niño.
Mito 6: Es la cantidad de leche que el niño consume, no si es leche materna o de fórmula, lo que determina cuánto tiempo aguanta un niño entre dos tomas.
Realidad: Los niños amamantados vacían el estómago más rápidamente que los niños alimentados con biberón: aproximadamente en 1,5 horas en vez de hasta 4 horas. Esto se debe al tamaño mucho menor de las moléculas de las proteínas que forman parte de la leche materna y las cuales se digieren con mayor rapidez. Aunque la cantidad de leche que se consume es uno de los factores que determinan la frecuencia de las tomas, el tipo de leche es de igual importancia. Los estudios antropológicos de las leches producidas por los diversos tipos de mamíferos confirman que los bebés humanos están diseñados para recibir alimento con frecuencia y que así lo han hecho a través de la historia.
Mito 7: Nunca despiertes al niño que duerme.
Realidad: Aunque es verdad que la mayoría de los niños indican cuándo tienen hambre, es posible que los recién nacidos no se despierten tan a menudo como lo necesitan, por lo que hay que despertarlos para que coman por lo menos ocho veces cada 24 horas. Quizá no se despiertan a causa de los medicamentos que recibió la madre durante el parto, por ictericia, trauma, chupete de entretención, medicamentos maternos o comportamiento introvertido por parte de los niños a los que se les hace esperar cuando dan señales de hambre. Además, las madres que quieran aprovechar la infertilidad natural que produce la amenorrea durante la lactancia comprobarán que el regreso de la menstruación se demora más cuando el niño sigue mamando de noche.
Mito 8: El metabolismo del niño se encuentra desorganizado al nacer y requiere que se le imponga una rutina u horario para ayudar a resolver esta desorganización.
Realidad: Los niños nacen programados para comer, dormir y tener períodos de vigilia. No es un comportamiento desorganizado, sino un reflejo de las necesidades únicas de cada recién nacido. Con el transcurso del tiempo los bebés se adaptan gradualmente al ritmo de vida de su nuevo ambiente sin precisar entrenamiento ni ayuda.
Mito 9: Las madres lactantes deben ofrecer a su bebé siempre ambos pechos en cada toma.
Realidad: Es mucho más importante dejar que el niño termine de tomar del primer lado antes de ofrecer el segundo, aunque esto signifique que rechace el segundo lado durante esa toma. La última leche (que contiene más calorías) se obtiene gradualmente conforme se va vaciando el pecho. Sucede a algunos niños, si se les cambia de lado de forma prematura, que se llenarán de la leche primera, más baja en calorías, en vez de obtener el equilibrio natural entre la leche primera y segunda. Como resultado, el niño no se satisfará y perderá peso, y probablemente tendrá cólicos. Durante las primeras semanas, muchas madres ofrecen ambos pechos en cada toma para ayudar a establecer el suministro de leche.
Mito 10: Si un niño no aumenta bien de peso, es porque la leche de su madre es de baja calidad.
Realidad: Los estudios demuestran que aún las mujeres desnutridas son capaces de producir leche de suficiente calidad y cantidad para suplir las necesidades de crecimiento del niño. En la mayoría de los casos, el escaso peso se debe al consumo insuficiente de leche materna derivado de horarios estrictos, de una inadecuada succión o un problema orgánico del niño.
Mito 11: Cuando una mujer tiene escasez de leche, generalmente se debe al estrés, la fatiga o el bajo consumo alimenticio y de líquidos.
Realidad: Las causas más comunes de leche escasa son: tomas poco frecuentes y/o problemas con el afianzamiento y postura del bebé al mamar. Ambos problemas se deben en general a información incorrecta que recibe la madre lactante. Los problemas de succión del niño también pueden afectar de forma negativa la cantidad de leche que produce la madre. El estrés, la fatiga o la mala nutrición rara vez son causas de baja producción de leche, ya que el cuerpo humano ha desarrollado mecanismos de supervivencia para proteger al lactante en tiempos de hambruna.
Mito 12: Una madre debe tomar leche para producir leche.
Realidad: Una dieta saludable y balanceada que contenga verduras, frutas, cereales y proteínas es todo lo que una madre necesita para nutrirse adecuadamente y producir leche. El calcio se puede obtener de una gran variedad de fuentes no relacionadas con los lácteos, como las verduras verdes, semillas, frutos secos y pescados como la sardina y el salmón con espina. Ningún otro mamífero toma leche para producir leche.
Mito 13: Chupar sin el propósito de alimentarse (succión no nutritiva) no tiene objeto.
Realidad: Las madres con experiencia en lactancia aprenden que los patrones de succión y las necesidades de cada niño varían. Aunque las necesidades de succión de algunos niños se satisfacen primordialmente cuando comen, otros niños requieren más succión al pecho, aun cuando hayan acabado de comer hace unos minutos. Muchos niños también maman cuando tienen miedo, cuando se sienten solos o cuando algo les duele.
Realidad: La cantidad de leche que una madre produce llega a su punto óptimo cuando se le permite al niño sano amamantar tantas veces como lo necesite. El reflejo de eyección de la leche opera más fuertemente en presencia de un buen suministro de leche, que normalmente ocurre cuando se alimenta al niño a demanda, es decir, sin imponer horarios.
Mito 2: Una madre necesita amamantar únicamente de cuatro a seis veces cada 24 horas para mantener una buena cantidad de leche.
Realidad: Los estudios científicos demuestran que cuando una madre amamanta frecuentemente desde que nace el niño, con un promedio de 9,9 veces cada 24 horas durante los primeros 15 días, su producción de leche es mayor, el niño aumenta mejor de peso y la madre amamantará durante un período de tiempo más largo. La producción de la leche ha demostrado estar relacionada con la frecuencia de las tomas. La cantidad de leche empieza a disminuir cuando las tomas son poco frecuentes o restringidas. No hay que olvidar que muchos bebés recién nacidos comen cada hora y media o cada dos horas, lo cual es normal y frecuente.
Mito 3: Los niños obtienen toda la leche que necesitan durante los primeros cinco a diez minutos de mamar.
Realidad: Aunque muchos bebés mayorcitos pueden tomar la mayor parte de su leche en los primeros cinco a diez minutos, esto no es generalizable a todos los niños. Los recién nacidos, que apenas están aprendiendo a mamar, no siempre son tan eficientes al pecho y a menudo requieren mucho más tiempo para comer. Poder mamar también depende del reflejo de bajada de la leche materna . Aunque a muchas madres les baja la leche casi inmediatamente, a otras no les sucede igual. En algunas mujeres, la bajada de la leche es escalonada, tiene lugar varias veces durante una sola toma. En vez de adivinar, es mejor permitir que el niño mame hasta que muestre señales de satisfacción, tales como soltarse él solo o tener los brazos y las manos relajados.
Mito 4: Las madres lactantes deben espaciar las tomas para que puedan llenársele los pechos.
Realidad: Cada pareja madre/hijo es única y diferente. El cuerpo de una madre lactante siempre está produciendo leche. Sus senos funcionan en parte como "depósitos de reserva", algunos con mayor capacidad que otros. Cuanto más vacío esté el pecho, más rápido trabajará el cuerpo para reabastecerlo. Cuanto más lleno esté el pecho, más lenta será la producción de leche. Si una madre espera sistemáticamente a que se le "llenen" los pechos antes de amamantar, su cuerpo puede recibir el mensaje de que está produciendo demasiada leche y, por tanto, reducir la producción.
Mito 5: A las ocho semanas de edad el niño sólo necesita entre seis y ocho tomas de leche materna; a los tres meses sólo requiere de cinco a seis tomas; y a los seis meses, no más de cuatro o cinco tomas al día.
Realidad: La frecuencia de las tomas del niño alimentado al pecho varía de acuerdo con varios factores: la producción de leche de la madre y su capacidad de almacenamiento (las madres con más pecho en general tienen mayor capacidad de almacenamiento), así como con las necesidades de crecimiento del niño. Los días en que se producen picos de crecimiento (días de mayor frecuencia) o el pequeño está enfermo, pueden cambiar temporalmente los patrones alimenticios del bebé. Es importante tener en cuenta que el consumo calórico del niño aumenta al final de la toma, así que imponer límites arbitrarios sobre la frecuencia o duración de las tomas puede desembocar en un consumo demasiado bajo de calorías por parte del niño.
Mito 6: Es la cantidad de leche que el niño consume, no si es leche materna o de fórmula, lo que determina cuánto tiempo aguanta un niño entre dos tomas.
Realidad: Los niños amamantados vacían el estómago más rápidamente que los niños alimentados con biberón: aproximadamente en 1,5 horas en vez de hasta 4 horas. Esto se debe al tamaño mucho menor de las moléculas de las proteínas que forman parte de la leche materna y las cuales se digieren con mayor rapidez. Aunque la cantidad de leche que se consume es uno de los factores que determinan la frecuencia de las tomas, el tipo de leche es de igual importancia. Los estudios antropológicos de las leches producidas por los diversos tipos de mamíferos confirman que los bebés humanos están diseñados para recibir alimento con frecuencia y que así lo han hecho a través de la historia.
Mito 7: Nunca despiertes al niño que duerme.
Realidad: Aunque es verdad que la mayoría de los niños indican cuándo tienen hambre, es posible que los recién nacidos no se despierten tan a menudo como lo necesitan, por lo que hay que despertarlos para que coman por lo menos ocho veces cada 24 horas. Quizá no se despiertan a causa de los medicamentos que recibió la madre durante el parto, por ictericia, trauma, chupete de entretención, medicamentos maternos o comportamiento introvertido por parte de los niños a los que se les hace esperar cuando dan señales de hambre. Además, las madres que quieran aprovechar la infertilidad natural que produce la amenorrea durante la lactancia comprobarán que el regreso de la menstruación se demora más cuando el niño sigue mamando de noche.
Mito 8: El metabolismo del niño se encuentra desorganizado al nacer y requiere que se le imponga una rutina u horario para ayudar a resolver esta desorganización.
Realidad: Los niños nacen programados para comer, dormir y tener períodos de vigilia. No es un comportamiento desorganizado, sino un reflejo de las necesidades únicas de cada recién nacido. Con el transcurso del tiempo los bebés se adaptan gradualmente al ritmo de vida de su nuevo ambiente sin precisar entrenamiento ni ayuda.
Mito 9: Las madres lactantes deben ofrecer a su bebé siempre ambos pechos en cada toma.
Realidad: Es mucho más importante dejar que el niño termine de tomar del primer lado antes de ofrecer el segundo, aunque esto signifique que rechace el segundo lado durante esa toma. La última leche (que contiene más calorías) se obtiene gradualmente conforme se va vaciando el pecho. Sucede a algunos niños, si se les cambia de lado de forma prematura, que se llenarán de la leche primera, más baja en calorías, en vez de obtener el equilibrio natural entre la leche primera y segunda. Como resultado, el niño no se satisfará y perderá peso, y probablemente tendrá cólicos. Durante las primeras semanas, muchas madres ofrecen ambos pechos en cada toma para ayudar a establecer el suministro de leche.
Mito 10: Si un niño no aumenta bien de peso, es porque la leche de su madre es de baja calidad.
Realidad: Los estudios demuestran que aún las mujeres desnutridas son capaces de producir leche de suficiente calidad y cantidad para suplir las necesidades de crecimiento del niño. En la mayoría de los casos, el escaso peso se debe al consumo insuficiente de leche materna derivado de horarios estrictos, de una inadecuada succión o un problema orgánico del niño.
Mito 11: Cuando una mujer tiene escasez de leche, generalmente se debe al estrés, la fatiga o el bajo consumo alimenticio y de líquidos.
Realidad: Las causas más comunes de leche escasa son: tomas poco frecuentes y/o problemas con el afianzamiento y postura del bebé al mamar. Ambos problemas se deben en general a información incorrecta que recibe la madre lactante. Los problemas de succión del niño también pueden afectar de forma negativa la cantidad de leche que produce la madre. El estrés, la fatiga o la mala nutrición rara vez son causas de baja producción de leche, ya que el cuerpo humano ha desarrollado mecanismos de supervivencia para proteger al lactante en tiempos de hambruna.
Mito 12: Una madre debe tomar leche para producir leche.
Realidad: Una dieta saludable y balanceada que contenga verduras, frutas, cereales y proteínas es todo lo que una madre necesita para nutrirse adecuadamente y producir leche. El calcio se puede obtener de una gran variedad de fuentes no relacionadas con los lácteos, como las verduras verdes, semillas, frutos secos y pescados como la sardina y el salmón con espina. Ningún otro mamífero toma leche para producir leche.
Mito 13: Chupar sin el propósito de alimentarse (succión no nutritiva) no tiene objeto.
Realidad: Las madres con experiencia en lactancia aprenden que los patrones de succión y las necesidades de cada niño varían. Aunque las necesidades de succión de algunos niños se satisfacen primordialmente cuando comen, otros niños requieren más succión al pecho, aun cuando hayan acabado de comer hace unos minutos. Muchos niños también maman cuando tienen miedo, cuando se sienten solos o cuando algo les duele.
sábado, 12 de marzo de 2011
VENTAJAS DE LA LECHE MATERNA
Para la madre favorece que disminuya el sangrado posterior al parto, previene el cancer de mama y de ovario, mejora su autoestima.
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